viernes, marzo 17, 2006

Ya no me quedan kleenex (ni papel higiénico)



Aconsejado por mi terapeuta me decidí a ver esta pequeña película de la directora de "Italiano para principiantes", cosa que me costó lo suyo pues me parece esa cinta una de esas tomaduras de pelo dogmas que ofenden solo con mirar la pantalla durante diez segundos y comprobar que está rodada con la cámara de la familia con la que grabaste la comunión de tu hermana pequeña.

Gracias a Dios, este no es el caso.

Rodada en cine y con una banda sonora MARAVILLOSA de Joachim Holbek que desgraciadamente no está editada (como la de "Vías cruzadas") cuenta la infeliz vida de Wilbur, suicida frustrado en multitud de ocasiones del que se encarga su hermano (portentosos ambos) mientras tratan de no hundir la tienda de libros usados de la familia, y de como la llegada de una chica y su hija cambian los acontecimientos de manera radical.

En la peli tiene un papel destacado el malo del nuevo Bond, Mads Mikkelsen, visto también en "Torremolinos 73" y con un asombroso parecido a Alex Kapranos.

Gran trabajo de actores y un guión con fuerza que evita caer en el sentimentalismo fácil, es una cinta más que recomendable.

Un 8.