jueves, abril 13, 2006

Revolución


No voy a hablar del comic. Tampoco lo voy a hacer de un desaparecido de los créditos Alan Moore (a petición suya, creo).
Solo voy a hablar de un film.
"V de Vendetta" es la ópera prima de James Mcteigue, el ayudante de dirección de los Wachowski en la saga "Matrix", pero también de George Lucas en el segundo episodio de la odisea galáctica o en una joyita olvidada en el tiempo como es "Dark City".
"V de Vendetta" cuenta la acción armada que toma V, un ¿terrorista? que lucha por la libertad de un pueblo aterrado y dominado por la corrupta política resultante de una guerra que ha devastado el planeta.
También cuenta la historia de Evey, una chica que sabe que vive en el terror pero que cree que ya se han perdido demasiadas vidas intentando cambiar las cosas.
"V de Vendetta" pertenece al género anárquico que inauguró la otra gran obra revolucionaria que fue "El club de la lucha"
El film no tiene el presupuesto que si parece tener, aunque a ratos si vemos la escasez de medios.
Natalie Portman es una pequeña (pequeñísima, frágil) enorme actriz y Hugo Weaving nunca aparece sin la máscara, pero sabemos (o nos creemos) en todo momento que es él quien está debajo de la sonrisa eterna gracias, sobre todo, a una extraordinaria capacidad gestual. Incluso en la versión doblada al castellano nos creemos que esa es su voz.
La fotografía del fallecido Adrian Biddle, al que está dedicado el filme, es notable, pero sin estridencias.
Los secundarios brillan, sobre todo un conmovedor Stephen Fry y un atormentado (como casi siempre le toca) Stephen Rea.
John Hurt pasa de Winston Smith a convertirse en su "gran hermano", el villano de la función, Adam Sutler.
Tiene un ritmo preciso, pero peca, en el último acto, de precipitación. Y eso le va a restar algún que otro punto, porque con noventa minutos tan brillantes, no puedes precipitarte cuando solo te quedan treinta.
Se cuelan un par de manchitas, como el momento matrix de la lluvia en la azotea, con un plano de apenas dos segundos, pero que podría pertencer a cualquiera de sus tres partes; o las molestas estelas que marcan el recorrido de los cuchillos de V solo en la última pelea, mira tú por donde.
En resumen, una peli que hay que ver, porque además de entretener al 100%, lleva consigo un mensaje que, igual que despierta a Evey en el film, puede despertar al espectador.
Que no te tapen los ojos.
Una frase: "Dios está en la lluvia"
Un 8.