sábado, mayo 06, 2006

Juas juas juas!


"Me bebo tu sangre" (AKA Perros rabiosos), David E. Durston, 1970.
Ni mi compi de piso ni servidor la conocíamos, pero como diría el inimitable SazMann, va directamente a mi maleta.
Infinitas lágrimas cayeron por mi rostro anoche viendo esta joya del gore de serie Z.
Un grupo de hippies adoradores de Satán llega a un pueblucho semiabandonado 100% yanki donde violan y golpean a una chica y se hacen okupas de una casa.
El hermano de la chica les ofrece luego unos pasteles de carne con la rabia (le sacó sangre a un perro rabioso muerto) y se monta la de dios.
Llena de detalles descacharrantes, como la amistad y posterior romance de la víctima inicial con uno de sus agresores (que chica más maja, se lo perdona todo, hasta la violación), o unos currelas tirando de machete con la rabia en la sangre contagiados por haberse cepillado todos a la misma zorra hippie.
Babas blancas y música garage-surf para los ataques, una obra maestra llena de situaciones desternillantes casi todas protagonizadas por el jodido niño, en especial cuando "atraviesa" la puerta del granero y su reacción al descubrir a su abuelo empalado, dignas del mismísimo Ed Wood.
Lo cierto es que se ha convertido desde ya en un clásico de esos que tengo que enseñar a las visitas, tan grande que me va a costar quedarme con una frase, pero creo que la tengo.
Una frase: "Discúlpala, no sabe lo que hace, es muda"
Un 6.