martes, mayo 09, 2006

¡Qué bello es vivir!


En Valladolid, Eugenio, el asesino de la radial, se ha entregado.
Madre mía, la peña anda azotada, matando y descuartizando a sus parejuquis y tirándolas al río dentro de bolsas de deporte.
Eugenio, tronco, dejaste el piercing puesto!!!

Cambiando de tema, hoy comenzó el juicio a la doctora Mingo, uno de los personajes que más miedo me dan a día de hoy.

La próxima vez que mi fístula me provoque otra abundante hemorragia me lo pensaré dos veces antes de acudir a que me vea un mad doctor...